De acuerdo a la visión de Francisco Donoso, de DOLAF Servicios Verdes (España) y Presidente de la División Papel de BIR, el mercado mundial de papel recuperado se fue contrayendo progresivamente durante el segundo trimestre del año y la primera quincena de julio.

El principal factor no fue una recuperación generalizada de la demanda de papel acabado y para embalaje, sino una reducción en la disponibilidad de fibra recuperada. Los volúmenes de recolección se mantuvieron bajos en varios mercados importantes, mientras que las fábricas continuaron protegiendo o reconstruyendo sus inventarios.
Ésto generó una mayor competencia por el cartón ondulado usado (OCC), el papel mixto y otros grados claves, lo que impulsó los precios a pesar de una demanda generalmente moderada en la fase posterior de la cadena de suministro.
Al mismo tiempo, la logística se convirtió en un factor central del mercado. El aumento de los costos del combustible, las interrupciones en el transporte marítimo, los tiempos de tránsito más largos, los recargos de las navieras y la menor previsibilidad del transporte incrementaron el costo y la complejidad del comercio internacional.
Como resultado, sostiene Donoso, el balance comercial de las transacciones dependió cada vez más de la exposición al riesgo de flete, las rutas, la fiabilidad de la entrega y la asignación del riesgo contractual, en lugar de depender únicamente de los precios del papel recuperado.
Los flujos comerciales internacionales persistieron, pero fueron más selectivos. Los compradores asiáticos continuaron desempeñando un papel importante en el equilibrio de los mercados europeos y norteamericanos, si bien las decisiones de compra se volvieron cada vez más a corto plazo y sensibles a los inventarios, los costos de flete y la demanda de papel acabado. La calidad, los niveles de contaminación, la documentación y la trazabilidad también cobraron mayor importancia, especialmente en los mercados que aplican controles de importación más estrictos.
En las principales regiones, se observaron varias tendencias comunes: menor generación de papel reciclado; menor disponibilidad de fibra; inventarios de fábrica bajos o cuidadosamente gestionados; mayor competencia entre las fábricas nacionales y los exportadores; estabilidad en el OCC y otros grados de papel marrón; mayores costos de transporte, energía y operación; mayor complejidad regulatoria y relacionada con la calidad; y continua debilidad o irregularidad en la demanda de envases acabados.
Por lo tanto, el mercado entró a mediados de julio en una posición firme pero frágil: los precios se sustentaban en la oferta restringida y las presiones operativas, más que en un fuerte crecimiento subyacente del consumo de papel y envases.
Fundada en 1948 y con sede en Bélgica, BIR fue la primera federación en apoyar los intereses de la industria del reciclaje a nivel internacional. Actualmente, BIR representa a más de 30.000 empresas de todo el mundo, con una membresía directa de más de 1.000 empresas y 36 asociaciones nacionales de 72 países. Juntos, estos miembros forman la mayor federación internacional de reciclaje.
